Iba
andando por la transitada calle principal de mi ciudad, era un día lluvioso y
el suelo estaba resbaladizo. Yo llevaba un gran bolso negro colgado de un
hombro, los apuntes para el examen de biología del lunes en una mano y un
refresco de limón en la otra, di un paso en falso y de repente todo estaba por
los suelos menos yo. Una mano fuerte y segura me había cogido antes de caerme,
sí, me había resbalado.
-¿Estás
bien? El suelo resbala mucho, eh, yo te he visto antes.
Levanté
la cabeza y lo vi con el pelo alborotado negro y los ojos negros. Su rostro me
examinaba para recordar dónde me había visto. Yo lo sabía, pero no se lo iba a
decir. No quería estropearlo, quería… bueno, pretendía… no sé lo que pretendía
pero tuve miedo de que se fuera por saber quién soy. Nos levantamos y me invitó
a un café, le dije que no porque no me gusta pero acepté otro refresco. Me
llevó a un local muy alternativo y no paraba de hablar. Me sentí
cómoda, demasiado, nunca me había sentido cómoda con nadie que no fuera la
música o los libros.
Era
ya tarde y se ofreció a acompañarme a casa. Una vez en el portal me pidió mi
teléfono, pero me asusté de que descubriera quien era de verdad. Nunca me he
avergonzado pero pensé que no lo aceptaría, él no. Así que decidí cortar por lo
sano:
-Verás,
me ha encantado pasar la tarde contigo, ha sido de mis mejores tardes pero no
te voy a dar mi número. Recuerda esto como el día en que ayudaste a una patosa
camarera de un pequeño motel de carretera.
Sus
ojos se abrieron como platos, ya recordaba donde me había visto, se entristeció
y se marchó sin decir nada.
Ana.



Bonita historia. Debería continuar. Un encuentro así nunca tendría que quedar aparcado en el rincón de los bonitos recuerdos.
ResponderEliminarMuchas gracias, pero no se me dan bien los relatos largos así que supongo que se quedará así.
EliminarMe ha gustado mucho, Ann.
ResponderEliminarMe gusta la sencillez con la que haces reales a los personajes y comparto la opinión de Tino: ya tardas en seguir esta historia -aunque, sino hay nada más importante que contar, déjala así-.
Sigue así, ANNA BANANA :·3
Muchas gracias Sugus, lo dicho, no se me dan bien los relatos largos pero si se me ocurre una idea para seguir el texto no dudes que lo haré :)
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