3.7.12

Sí, cobarde.

Era un día bastante lluvioso, así que no pude salir de casa y como no tenía nada que hacer me puse a pensar. Había pasado ya 10 años desde que me fui de casa, desde que dejé todo mi pasado a un lado y me mudé a este diminuto apartamento, no estaba mal aquí, realmente, era lo que siempre había querido. Tengo un pequeño apartamento, en una finca muy vieja, hecha de ladrillos, con un solo ventanuco que da a la Torre Eiffel. La lluvia golpea cada vez más fuerte el cristal y empiezo a recordar estos años al mismo ritmo que el chipoteo de las gotas. Han sido los mejores años de mi vida, pero ya no me siento a gusto, me falta algo, algo que tenía allí, algo que creí que olvidaría y no puedo. Lo tengo decidido, voy a hacer la maleta y me vuelvo a Valencia, lo dejo todo; mi trabajo de fotógrafa, mi piso perfecto y mis amistades. Sigue lloviendo, todo es culpa de la lluvia, si hubiera salido de casa no habría pensado nada de esto, maldita lluvia. Bueno no, realmente me encanta la lluvia, y el olor a humedad que hay en este edificio me enamora, no, no tiene la culpa de nada. Ya ha parado, acaba de salir el sol acompañado de pequeñas nubes blancas, lo tomo como una señal, voy a hacer lo correcto. Después de 10 años voy a regresar a mi hogar, voy a arreglar todo lo que fastidié antes de irme y voy a asumir lo que me dijeron mis mejores amigas antes de irme, sí, soy una cobarde.
Dalia.

1 comentario:

  1. Hola Dalia! Soy Mel. Prometí que me pasaría. Me gusta mucho tu blog, jo, me gusta mucho lo que escribes. ¡Sigue así! Besos.

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