Otra vez,
vuelvo a encontrarme abrazada a mi peluche tumbada en mi cama y mirando por la
ventana los copos de nieve deshaciéndose. Las lágrimas recorren mi rostro
inevitablemente y eso que no me he puesto ni la música. Lo único que deseo es
salir algún día de este bucle interminable de tristeza. Aunque te diga que todo
va bien, sabes que no y que tú eres el culpable de todo. Tal vez mis amigos
tengan razón y no me mereces, tal vez no te importo ni la mitad que tú a mí,
tal vez tenga que poner un punto y final. Cada vez veo más borroso, las
lágrimas se amontonan en mis ojos y no puedo frenarlas, no sé cómo hacerlo. La
habitación me da vueltas, el frío me envuelve y la sensación de vacío no
desaparece. Aún hay alguna foto tuya en
la pared, seré ilusa. No voy a negar la evidencia, te quiero, te amo, pero sé
que esto no funcionará y ese último pensamiento es el que hace que siga
llorando. Las verdades duelen y esta me mata, no me deja seguir con mi vida y
tengo que encontrar una solución. Decidido, voy a hablar contigo, ahora mismo.
Me levanto, me lavo la cara y me visto. No sé si ponerme rímel, mejor no, sé
que voy a llorar. Cojo mi móvil y en cinco minutos estoy ahí, alargo la mano
para llamar y me doy cuenta de que estoy temblando, no tengo pensado qué decir.
Llamo y abres, tu cara muestra sorpresa, la mía miedo. Me invitas a pasar y lo
rechazo, sé que esperas a que diga algo pero te equivocas. Saco una foto del
bolsillo de mi sudadera, se la muestro y luego la rompo.
-Se
acabó. –le lanzo los trozos a la cara, necesito irme porque mis lágrimas están
a punto de salir de nuevo. Él sigue atónito, pero al verme ir hace un amago de
seguirme, aunque frena en seco, da media vuelta y cierra la puerta. Es lo
mejor, hay caminos que se cruzan, pero luego han de saber desviarse a su
verdadero destino, por mucho que duela.
Dalia.


Por más que lo envuelvas en gasa, el corazón siempre sale a mostrar sus sentimientos, de dolor, de amor, de tristeza... En el caso de esa bonita foto, sangra de dolor; quizás por esa ruptura tan "peliculera" que hoy nos regalas.
ResponderEliminarMe ha gustado.
Sí, lo peor siempre es el dolor, sin duda. Gracias :)
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