Llega un día en que te despiertas en el borde, en el precipicio y has de elegir si saltarlo o echarte atrás. Todo tu futuro gira en torno a ese borde, tu pasado, tu presente. Todos tus amores verdaderos que nunca sucedieron, es hora de olvidarlos ¿no crees? Es mejor tener un millón de rollos, sin sentimientos, sin heridas. Olvida tu vida de niña buena, tu destino es lo malo, es el otro lado del borde, y lo sabes. Te mueres de curiosidad por saber que te espera al saltar. No te pido que confíes en lo que te digo, no soy de fiar, no me confiaría mi propia vida a mí misma, solo te digo que si saltas valdrá la pena. Ya sea por haber fallado o por haber acertado. Conoces tu pasado, tú juzgas si te gustaría que tu futuro fuera así, o poder cambiarlo, trabajo, dinero, fiesta, sexo y alcohol ¿Suena bien verdad? Ya sé que te puede parecer mucha responsabilidad, pero míralo desde mi punto de vista, no hay responsabilidad mayor que la de quedarse con las ganas de saber algo. No podrás vivir en paz pensando en qué habría sucedido si cruzabas. No podrás estar tranquila, serás infeliz y te culparás por haber desperdiciado esta oportunidad. No te confundas, ninguna oportunidad pasa dos veces, puede que sean parecidas pero nunca serán iguales. Mírame a mí, yo no salté y me arrepiento. Ahora te voy a decir algo que no sabías, tu amor te está esperando allí, ves, corre. Ilusa, no te lo creas, soy mentirosa por naturaleza, no te creas nada de lo que te he dicho, esto es verdad. O no. Quién sabe. Solo te puedo dar un consejo, no te fíes de las palabras de nadie, no tiene tus ojos, lo ve todo a su forma, lo que a ese le gusta puede que tú lo odies, su concepto de vida perfecta no es el tuyo, no lo sigas. Solo tú puedes decidir, sin preguntas, sin dudas, sin pedir consejo, no te servirá. Eres la protagonista de tu vida, solo tú, los demás son secundarios. Así que cierra los ojos y elige, lánzate y descubre nuevas cosas o aférrate a tu rutina.
Dalia.
Hay una cosa muy clara: Tienes personalidad propia. Una personalidad que te desborda. Una imaginación clara y transparente como las aguas de un río truchero.
ResponderEliminarSaludos, querida amiga.
Muchas gracias, jo! Me has alegrado el día :)
ResponderEliminar